Curso Bíblico 2025-2026 - 04 ene 26

¿Por qué estamos en la Iglesia? Aunque esta no es una pregunta nueva, deberíamos volver a hacerla, sobre todo cuando Dios hace posible actividades tan enriquecedoras como la que acabamos de experimentar en las oficinas centrales de Unida, en la Ciudad de México, entre el domingo 28 de diciembre de 2025 y el domingo 04 de enero de 2026.
Si bien es cierto que existe una unión natural entre familiares y amistades en la Iglesia, hemos comprobado empíricamente que, lo que realmente nutre y fortalece la unión en Unida, es la fe y el estudio del conocimiento que Dios nos ha revelado, gracias a su misericordia.
Fue una experiencia intensa de aprendizaje bíblico, que iremos asimilando en el tiempo. También fue una experiencia muy provechosa, ya que tuvimos la oportunidad de compartir en armonía y unión con los demás participantes y también con los profesores.
Omar y Karim Morales, Santiago de Chile
Cada jornada inició con el mismo escenario: una sala de clases con 60 personas con Biblias en mano, libretas de apunte, laptops, un buen café y una mente abierta para recibir cada uno de los módulos; entre los cuales podemos mencionar Teología sistemática, Creencias fundamentales, Geografía bíblica, Arqueología, Hechos, Epístolas Generales y Paulinas, Apocalipsis, y Apologética.

El aula de clases dispuesta cada día para los alumnos.
Diariamente se abarcaron seis módulos (tres por la mañana y tres por la tarde), cada uno con una duración de 50 minutos y 10 minutos de descanso, los que aunque breves, fueron suficientes para reponer energías tomando algo caliente o comiendo frutas y snacks. Sólo el martes se dejó la tarde libre para conocer la ciudad o descansar y tomar aliento para el resto de la semana.

El Sr. Seiglie presentando su clase "Los ABC’S del ABC".
Los alumnos se levantaron al frío de la madrugada y utilizaron el transporte capitalino con una afluencia media, debido a las vacaciones de fin de año. Este esfuerzo era recompensado al tocar el timbre de las oficinas, ya que se les recibía con una sonrisa en la recepción, para luego ingresar y abrir el apetito gracias al aroma del delicioso desayuno que estaba pronto a servirse. Dado que el primer módulo iniciaba a las 9 de la mañana, se tuvo al menos una hora para compartir, tiempo muy valorado, especialmente por los extranjeros y foráneos.

Vista desde la estación de metro Aculco por la mañana.
Si el apetito de conocimiento era grande, también era el físico, que fue satisfecho a cabalidad por nuestros servidores estrella. A cargo del capitán, el Sr. José Nava, estuvo el matrimonio Hernández (Eufemia y Roberto) y un familiar amigo de la doctrina, el Sr. José Jesús; además de Blanca Aguirre y Sara Rosales, siempre pendientes de ver lo necesario. Este engranaje se movía con la supervisión de Andrea Medina y se extendía como vástagos hacia el exterior para traer lo que fuera necesario. El diácono, el Sr. Jesse Api, y el Sr. Javier Medina fueron claves para mantener fluida la logística; así como el Sr. Gonzalo Alejandro y Sr. Ignacio Guíñez, quienes estaban a cargo de acomodar mesas y sillas.
Sinceramente, me gustó la experiencia. Las pláticas con personas de otros países y los aprendizajes de las clases eran bastante interesantes.
Leonardo Morales, Ciudad de México

De izquierda a derecha: José Nava, José Jesús, Eufemia Bautista y Roberto Hernández.
Sería complejo enumerar todo lo que se sirvió en las mesas; sin embargo, resaltamos la reponedora crema de elotes, el fresco cóctel de frutas y los quesos originarios de Chiapas. Uno de los platos más ricos fue el filete de pescado con almendras. Sí, fuimos atendidos como reyes cada día con proteínas y snacks finamente preparados. Y lo dulce no se quedó atrás, ya que le sumamos la inclusión cariñosa del Sr. Medina, quien aportó con deliciosos pastelillos. Además, se presentó una contribución especial para el último día: exquisitos tamales dulces y salados, un gesto de amor por parte de la Sra. Araceli Carrillo.
El Sr. Ernesto Sánchez brindó asistencia considerable, no sólo en el transporte de algunos estudiantes, sino también en el respaldo tanto a los profesores como a los estudiantes, proporcionando los materiales necesarios y brindando asistencia en lo que se requiriese. Pero no lo hizo sólo, ya que la Srta. Jocelyn Bolio fue su asistente, siempre lista para responder preguntas con una sonrisa, para ayudar de la mejor manera, y pidiéndoles a los ayudados a que también sonrían, ya que estuvo encargada de la fotografía con la ayuda de sus compañeros, los jóvenes Jair Ventura y Aníbal Alarcón.
Uno de los materiales más valiosos que se entregaron a todos los alumnos fue una copia física de “Una armonía de los Evangelios: La vida, ministerio y enseñanzas de Jesucristo”. Este documento es una excelente herramienta de estudio para leer los evangelios de manera cronológica. Originalmente fue compilado por el Sr. Scott Ashley en inglés, y en esta ocasión presentamos la versión 2.0, que fue traducida al español. Dicho documento ya está disponible para los miembros que lo deseen descargar en formato PDF.
Mi experiencia como alumna del curso bíblico 2025–2026 fue muy enriquecedora y edificante, ya que cada clase me permitió ampliar mi comprensión de la Biblia, desde sus fundamentos y estructura hasta temas históricos, proféticos y doctrinales, fortaleciendo así mi entendimiento de la Palabra de Dios al considerar diferentes perspectivas y contextos. Más allá del aprendizaje en las clases, también valoro enormemente la oportunidad de haber compartido con hermanos de distintos países, las charlas matutinas y la convivencia alrededor de la mesa. Por último, cada enseñanza fue clara y práctica, lo que me llevó a reflexionar sobre cómo aplicarla en mi vida diaria y, sin duda, fue una experiencia inigualable, por lo que estoy profundamente agradecida por la oportunidad de haber sido partícipe de esta.
Laura Sierra, Medellín, Colombia

Los jóvenes que estuvieron presentes en el Curso.
El tema de las traducciones fue bastante bien resuelto. Desde una de las oficinas se transmitió la señal al español en tiempo real vía FM, así como por un “chat de audio”, característica muy útil para todo el grupo de WhatsApp de alumnos. El Sr. Cruz y su equipo fueron clave en todo esto, quienes no solamente registraron el evento para compartirlo con toda la Iglesia, sino que estuvieron atentos a la calidad de audio, la señal de traducción y cámaras, con la particularidad de haber improvisado una clase “a capella” debido a que el suministro de energía fue cancelado, por unas horas, debido a un sismo de 5.0 el viernes 2 de enero. Gracias a Dios, nada evitó que las clases continuaran según lo estipulado. Gracias David Alejandro, Emanuel Téllez, Karen Carrasco, Moisés Ramírez y Juan Pablo Gálvez.

Equipo técnico atento a la señal, siempre listos.

Desde la cabina de transmisión, el Sr. Seiglie traduciendo la clase.
Destacamos al ministro e instructor, el Sr. Ben Light, quien nos asombró por su deseo ferviente de aprender a conocer de más cerca el idioma. Pero no sólo fue su deseo, sino también su buen desempeño, lo que nos alegró con su español algo accidentado, pero bastante entendible. Estamos seguros de que esta inmersión cultural fue muy positiva para ampliar su vocabulario y enriquecer los lazos de amistad con los hermanos de México.
Un aporte de conocimientos y juegos de ingenio fue entregado por Vicente Martínez (de Chile) quien los distribuyó con la intención de motivar a los alumnos a resolver acertijos en base al material entregado en clases. Solo algunos estudiosos lo lograron recibiendo un dulce bocado de premio, complemento perfecto para otro cafecito durante el día.
Estimada Iglesia de México, antes que todo, agradezco a Dios por todas las bendiciones materiales y espirituales que me concedió en mi estadía en dicho país. Agradezco también a la Iglesia, a sus ministros y a cada hermano, y por supuesto a los profesores, que con su servicio y entrega hicieron posible el gran curso bíblico. Fue una experiencia muy enriquecedora que, personalmente, afirmó mi fe y el conocimiento de las verdades que las Escrituras nos revelan. Los mensajes fueron muy didácticos y claros, muy necesarios y motivadores para nuestra gran comisión, que es predicar el evangelio, con diplomacia, gracia y verdad.
Héctor Godoy, Temuco, Chile
Después de la jornada del martes, los ministros extranjeros fueron a visitar el exuberante Castillo de Chapultepec.
Aquí, a pesar de la gran cantidad de visitantes, se tuvo una placentera y nutrida información por parte del guía bilingüe.
Inspirado en lo aprendido y observado en el Castillo, el Sr. McNeely en su clase nos compartió una fotografía del mural de Jorge González Camarena, una extensa y colorida ilustración del sangriento choque entre el conquistador y el águila, la espada y la lanza, el español y el náhuat, que daría origen a la moderna y actual República de México.

"La fusión de dos culturas", Castillo de Chapultepec.
Aunado a lo anterior, por primera vez escuchamos hablar de profecía bíblica con relación a América Latina. Y es que el Castillo está impregnado de aire imperial, gracias a Maximiliano, emperador austríaco de México (1864-1867), estirpe de la importante Casa de Habsburgo. Su ancestro, Carlos V, fue nombrado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico por el Papa Clemente VII en 1530. Maximiliano y el Castillo son el eco del cuarto cuerno de Apocalipsis 17, de un total de siete. Visitando el Castillo, se puede ver hasta dónde llegó “la garra” de una de las resurrecciones de la bestia profética, descrita por el apóstol Juan, en México. Realmente fascinante.

El Sr. Darris McNeely en su presentación, hablando de profecía y América Latina.
Y si la semana estuvo llena de actividades, el sábado no podía ser menos. Un total de 91 personas asistimos para adorar a nuestro Dios; un récord histórico en el pequeño salón de la Ciudad de México. Nuevamente se disfrutó de un buen desayuno para los foráneos, que preparó el ambiente para el servicio, iniciado a las 11:00 en punto. El maestro de ceremonia fue el Sr. Ben Light, quien hizo un excelente trabajo en su presentación completamente en español. Se tuvo dos medios sermones: el Sr. McNeely, con su mensaje “Buscando el amor en todos los lugares equivocados” y el segundo, por parte del Sr. Steve Myers, con su mensaje “Cada piedra cuenta”. La música especial estuvo muy significativa, porque fueron nuestros niños esta vez quienes presentaron el himno titulado “Digno de gloria”. Después de otra deliciosa comida, se realizó un interesante estudio bíblico en español por parte del Sr. Mario Seiglie, titulado “El significado del monte Moriah y su importancia para nosotros”. El final de la tarde estuvo sostenido por una especial camaradería con animadas conversaciones y gozo, después de una semana de mucho conocimiento.

El Coro de Niños de la Ciudad de México, acompañados de dos guitarras.
Los instructores mencionaron que el éxito de este evento estuvo potenciado especialmente por la sed y el ánimo de conocer más de la Palabra de Dios, reflejado en el esfuerzo de los alumnos de Chile, Colombia y México por llegar temprano y mantenerse atentos durante las 28 horas de clases. En complemento, somos nosotros los que estamos agradecidos porque ellos se dieron el tiempo para conocernos más y enseñarnos de una manera sólida, firme y concisa las Escrituras.
Para los que no pudieron participar presencialmente en esta actividad, se están preparando las clases con sus materiales, para que cada persona pueda disfrutar a libre demanda cada uno de los módulos.

De izquierda a derecha: Mario Seiglie, Darris McNeely, Ben Light y Steve Myers.
Por sobre todo, agradecemos a Dios por esta oportunidad única y maravillosa que pudimos disfrutar, y oramos para que este tipo de actividades se pueda replicar no sólo en México, sino en todos los lugares donde sea posible, para seguir uniéndonos como hermanos y hermanas en la misma fe, y para seguir aprendiendo y profundizando las preciosas verdades de nuestro amoroso Dios.

Para ver más fotografías, puede ingresar el álbum compartido
- Álbum - Curso Bíblico 2025-2026, Ciudad de México