Visita Chiapas - 25 jul 26
El pasado sábado 25 de julio, mi familia y un servidor tuvimos el gusto de compartir los servicios de sábado -así como el estudio bíblico-, congregados con nuestros hermanos de la Iglesia en Chiapas.
La familia Alvarado Ochoa amorosamente nos abrió las puertas de su hogar para hospedarnos durante los días que pasamos allá, y nos recibieron desde el viernes 24 con una deliciosa cena, que concluyó con cafecito y pan para amortiguar el clima fresco.
Después de charlar animadamente, pasamos a descansar, pues al día siguiente emprenderíamos nuestro viaje hacia Tuxtla. La razón fue que el servicio se organizó en casa de la Sra. Rosario Grajales, quien, como siempre muy amablemente, nos permitió ocupar su espacio de trabajo para congregarnos y celebrar la santa convocación ordenada por nuestro Dios.
La colaboración de Chiapas se hizo bastante notoria en este servicio, pues la dirección de himnos (a cargo de Christian Cueto), el primer mensaje (en labios del Sr. Germán Alvarado), la música especial (por Gema y David Alvarado) y los anuncios y el segundo mensaje (por un servidor) corrieron por cuenta de esta congregación. El buen ánimo y el espíritu de servicio siempre están presentes en Chiapas, y está ocasión, no fue la excepción.

Al concluir con el servicio, pasamos a la comida que fue un exquisito pollo crujiente preparado por nuestra hermana Rosario, que también preparó una refrescante agua de Jamaica y que junto con Lulú, dispusieron los complementos necesarios. Después, rematamos con el postre, degustando un rico helado, que mucho bien nos hizo para ahora contrarrestar el clima caluroso.

Un poco más tarde de lo esperado (pero muy bien repuestos), comenzamos con el estudio bíblico programado, acerca del mensaje a la Iglesia de Pérgamo. En esta ocasión nos enfocamos especialmente en lo que podemos aprender de la amonestación de Dios hacia ellos, para aplicarlo nuestra vida actual; pues todos vivimos, de una forma u otra, en un Pérgamo, un ambiente que puede ser hostil y engañoso, y fácilmente contaminarnos.
Al concluir, recibimos la sorpresa de un hermoso Baby Shower secreto que la Iglesia había preparado para nuestra pequeña Isabel, que esta a unas pocas semanas de nacer. Muy conmovidos y agradecidos, abrimos con impaciencia los regalos que con tanto amor nos han hecho llegar. Compartimos también de una rebanada de pastel muy rico, y pudimos platicar un poco más, poniéndonos al día de nuestras actividades, nuestros planes y deseos mutuos.
Les agradecemos profundamente a las familias Alvarado Ochoa, Cueto Grajales y Mandujano López por ese esfuerzo tan lleno de cariño, porque sabemos que ha sido de corazón y realmente lo disfrutamos y lo apreciamos mucho más de lo que las palabras pueden describir.
Cerca de las 6 de la tarde pasamos a retirarnos para acercar al Sr. Enrique a su transporte. Desde ahí, emprendimos el viaje nuevamente hacia San Cristóbal. Gracias a Dios, ningún viaje tuvo percance alguno y concluimos con la visita hasta el lunes 27, quedándonos a descansar un poquito para reponernos.
Estamos muy agradecidos con el Eterno porque nos ha permitido el privilegio de servir a su pueblo, pero también porque su Pueblo siempre nos recibe con afecto y hospitalidad. Esperamos con mucho gusto retomar las visitas prontamente, y desde luego, añoramos cuando esas visitas no sean necesarias y estemos todos juntos a la sombra del Altísimo.
Escrito por Moisés Cruz