Las 4 partes de un discurso

"Un lugar para todo; todo en su lugar" - Benjamin Franklin.

Generalmente hablando, un discurso se puede dividir en 4 partes:

  1. Introducción.
  2. Tesis (declaración del objetivo o propósito).
  3. Desarrollo.
  4. Conclusión.

Estos 4 puntos son como las señaléticas que hay en un camino, que nos llevan por una emocionante vía de principio a fin.

Una de las claves para entregar un buen discurso es: mantener el discurso simple.

Lo primero que usted debe realizar, en el proceso de diseñar un discurso, es tener un tema. Sin un tema claro, usted no podrá preparar un buen discurso. Este proceso no debe ser tomado a la ligera, no debe pensar “sobre el camino se arregla la carga”. Debe ser enfático, claro y decidido para armar un buen discurso. Teniendo esto, ya podrá construir las 4 partes de su discurso de manera vertical. Sin embargo, el orden del desarrollo de las partes debe ser primeramente la tesis, y luego introducción, desarrollo y conclusión. Siguiendo la cronología de las 4 partes, tenemos lo siguiente…

1. Introducción

Para poder explicar gráficamente esta parte, utilizaremos la comida. Imagínese que va a degustar un exquisito plato de carbohidratos con proteínas asadas y un vino tinto. Antes de la llegada de este plato gourmet, seguramente en su mesa será servida una saludable y fresca ensalada, bellamente adornada. Esto no es sólamente porque es bello, sino porque nuestro estómago comienza a prepararse, con una ensalada, para recibir un gran plato de fondo. La “entrada” (o ensalada), en este caso, es la “anticipación” de lo que viene. 

La introducción nos guía hacia la pregunta de la tesis o declaración del objetivo. 

La técnica más eficaz para construir una buena introducción es extraer parte del desarrollo y convertirla en introducción. Con esto, se generará inmediatamente una continuidad además de que servirá como una previsualización del desarrollo. 

Una buena introducción engancha al espectador a querer saber qué es lo que viene después.

2. Tesis

Esta parte del discurso es la más breve, limpia y directa. Debe ser el foco principal del discurso, de 1 sólo punto, no dos o más. Si su desarrollo es de 3 puntos, su tesis será “tres razones del por qué el aceite de oliva es bueno”.

3. Desarrollo

Lo que está contenido en esta parte es el soporte de la tesis. El desarrollo del contenido entrega las pruebas contundentes que nuestra tesis necesita para ser válida. Elija sus pruebas cuidadosamente y elimine cualquier tipo de contenido personal. Nuevamente, sea claro, simple, interesante, coherente y sustancial.

4. Conclusión

¿Cómo podemos llegar a una buena conclusión? Hay algunas pistas para hacer esto. Por ejemplo, una de ellas es resumir los puntos anteriormente desarrollados, o terminar con una historia ilustrativa después de haber resumido los puntos.

La conclusión no debe ser nada extravagante. Simplemente se debe enlistar y resumir los puntos del desarrollo, los que nos ayudaron a responder nuestra tesis. 

Otra opción es resumir un todo; no necesariamente cada punto, pero si concluir con una reflexión general del contenido desarrollado. 

Un buen discursante diseña y desarrolla un discurso como si fuera una obra de arte. No es un trabajo mediocre ni simplón. El trabajo de un buen discursante no depende de la audiencia, sino del mismo discursante. 

En resumen, las 4 partes del discurso son introducción, tesis, desarrollo y conclusión. Comience con la tesis, luego haga la conclusión. Una vez hecho eso, desarrolle el contenido pesado para poder sacar, desde este desarrollo, parte de la introducción. 

Este es el mecanismo que puede hacerlo producir varios y buenos discursos en su vida.