2026-06-26

26 de junio de 2026

¡Saludos, querida familia!

La semana pasada tuvimos la oportunidad de celebrar el Club de Oratoria y Ladies de forma presencial en Tabasco, actividad que llevábamos tiempo esperando reanudar. Pueden encontrar un breve reporte en este enlace

En esta ocasión quisiera compartir un resumen sobre el 2° estudio del libro de Apocalipsis.


Apocalipsis 2:1-9 - El mensaje a Éfeso

Considerando lo visto en el primer estudio, comenzamos a revisar el mensaje a la Iglesia de Éfeso.

Éfeso no era un lugar fácil para fundar una iglesia. Era la capital de la provincia romana de Asia, hogar del Templo de Artemisa — una de las siete maravillas del mundo —, y un centro principal de magia y ocultismo. Pablo ministró allí entre el 52 y 55 d.C. (Hechos 18-20), Timoteo también lo hizo unos 10 años más tarde (1 Timoteo 1:3) y, según la tradición e historiadores como Eusebio, Juan pasó sus últimos años allí.

La revelación entregada a Juan, fue escrita cerca del año 95 d.C., por lo que se trataba de una iglesia bastante madura y esmeradamente atendida por los apóstoles.

Dios ha medido a Éfeso, porque Cristo está entre ellos

Cristo se presenta como quien tiene las siete estrellas y anda en medio de los candeleros, lo que nos da a entender que no es un líder distante, sino uno que está presente (considere que los bautizados permitimos que él viva su vida en nosotros). Y comienza haciéndoles reconocimientos genuinos por su buen trabajo:

Y después de esa evaluación tan positiva, queda una sola acusación lo eclipsa todo: "Has dejado tu primer amor" (Apocalipsis 2:4).

Es importante comprender que el primer amor tiene dos dimensiones inseparables: el amor a Dios — el temor a sus mandamientos, tener una comunicación frecuente con él, sentir hambre de su Palabra, vivir con una devoción genuina — y el amor al prójimo. Juan, quien según la tradición vivió en Éfeso, ya advertía en sus epístolas: "Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso" (1 Juan 4:20).

Posiblemente el temor a los mandamientos de Dios se mantenía firme, pero esa relación cercana y sincera con él, se había ido durmiendo. Y también, muy posiblemente, el amor al prójimo se encontraba en un punto bajo.

Es posible que el mismo Juan ya tuviera indicios de que la Iglesia en esa región estaba pasando por un enfriamiento de su amor, volviéndose fríos y estrictos en juzgar a los demás. Se había forjado una iglesia sumamente correcta en la doctrina, pero dura en el trato hacia las personas.

Lo que podemos pensar es que Éfeso había sustituido la relación con Dios y el prójimo por la costumbre y la rutina:

Es entonces que reciben el remedio:

Tres acciones para recuperarse:

El mensaje para Éfeso es muy claro. Y es un plan de acción muy eficiente para fortalecer nuestra relación con Dios.

  1. Recuerda de dónde has caído: ¿Cómo era su relación con Cristo al principio? Había fascinación, respeto, temor y amor a la vez. Quizá no se habían dado cuenta de cuánto habían cambiado. Y el inicio del cambio es justamente notar la dirección equivocada que habían tomado.
  2. Arrepiéntete (μετανόησον - metanoéson): Es normal sentir nostalgia por el pasado, o incluso remordimiento cuando reconocemos que algo hemos hecho mal. Pero no basta con eso para decir que uno se arrepiente. La palabra usada aquí nos indica que lo que hay que hacer es cambiar inmediatamente el rumbo que se ha tomado.
  3. Haz las primeras obras: El regreso no es solo emocional; se expresa en acciones concretas. Cristo siempre llama a actuar (como ejemplo tenemos el perdón de las 70 veces 7, el poner la otra mejilla, el ejemplo del buen samaritano). Él sabe que las acciones moldean el carácter y el corazón. Si uno se decide a hacer las cosas de un modo distinto, puede restaurarse hacia su estado óptimo

Conclusión

La advertencia es severa: "Vendré pronto a ti y quitaré tu candelero de su lugar" (Apocalipsis 2:5). Curiosamente no habla solo de la Segunda Venida, sino un juicio específico. Y también parece que se cumplió literalmente, porque hoy Éfeso son ruinas arqueológicas.

Una poderosa lección de las Iglesias del primer siglo, es que ninguna iglesia tiene garantizada su existencia perpetua en este mundo. Y que la continuidad espiritual de los miembros depende más bien de su fidelidad y amor.

La promesa al vencedor es máxima: "Le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios" (Apocalipsis 2:7). Ese árbol que apareció en Génesis 2 y cuyo acceso fue bloqueado tras la caída del hombre en el pecado (Génesis 3:24); que además reaparecerá en Apocalipsis 22:2, ahora se ofrece al que persevere: "el que persevere hasta el fin, ese será salvo" (Mateo 24:13).

A Éfeso y a todas las Iglesias (nosotros incluidos) se les ofrece la restauración completa de lo que la humanidad perdió: La posibilidad de la vida eterna.


AGENDA SURESTE:

27 junio 2026 (Tabasco en casa, visita Chiltepec)

4 julio 2026

11 julio 2026 (Tabasco en casa)

18 julio 2026

25 julio 2026 (Visita Tuxtla Gutiérrez, Tabasco en casa)